Presentacion

El origen de los principios generales de la valuación en Norteamérica se encuentra en innumerables fallos judiciales dictados por cortes federales y estadales. Antes de 1830 los litigios se resolvían según la legislación relativa al derecho de propiedad.

La ingeniería de tasación comienza a desarrollarse como tal a finales del siglo XIX, cuando en 1889 se crea el Cuerpo Técnico de Tasaciones del Perú, el CTTP, la organización más antigua del continente, donde también – según refiriera el maestro D. Vicente Caballer Mellado, Profesor Emérito de la Universidad Politécnica de Valencia, España, en el Tercer Congreso Internacional de Valuación celebrado en Diciembre de 2014 en la histórica Lima, capital de Perú – se reporta en el siglo XVII al primer autor universal, un peruano con “…dirección para proceder en las valoraciones de las ventas, traspasos y arrendamientos de las posesiones de por vida. Ordenada por el R.P. Maroto del Orden de Predicadores, Maestro Mayor de las fábricas Reales y de la Catedral de Lima, Examinador General de Medidores de Tierras en Lima. 1660.”.

En nuestro país, a pesar de las referencias que en materia de valuaciones se encuentran en antiguos documentos de la época de la colonia y muy especialmente como una de las tareas encomendadas a los alarifes, albañiles, maestros de obra de entonces, es entrada la segunda mitad del siglo XX cuando comienza a organizarse la actividad valuatoria. Es así como la Sociedad de Ingeniería de Tasación de Venezuela, SOITAVE en el conocimiento general, cumple cincuenta años de intensa existencia desde su fundación como Sociedad de Tasadores de Venezuela – SOTAVE, el 1° de Febrero de 1965. Nació como una pequeña sociedad formada por un grupo de veintisiete jóvenes soñadores que en Lima, durante la celebración del 65° Aniversario del CTTP en el mes de Diciembre de 1964, en el Hotel Bolívar – feliz coincidencia quizás – tomaron la determinación de crear en Venezuela una sociedad profesional similar a las que entonces detentaban la vanguardia en la organización de la actividad valuatoria a nivel continental.

Antecedentes

La Sociedad de Ingeniería de Tasación de Venezuela – SOITAVE – es una asociación civil sin fines de lucro adscrita al Colegio de Ingenieros de Venezuela, que agrupa a los profesionales de la valuación, cuya sede principal se encuentra en Caracas, contando además con representación en las principales ciudades y regiones del país. Sus antecedentes se remontan a Diciembre de 1964 en la ciudad de Lima, durante un congreso que formó parte de la celebración del 75° Aniversario de la fundación del Cuerpo Técnico de Tasaciones del Perú, al cual asistió un grupo de venezolanos que prestaban sus servicios, entre otros, a la Contraloría General de la República y al Ministerio de Fomento, la mayoría de ellos ingenieros, agrimensores y contadores públicos.
En esa reunión, luego de obtener para Venezuela cuatro de los cinco premios otorgados a las mejores ponencias presentadas en el congreso, se sentaron las bases para la creación de una sociedad técnica similar a las allí presentes, luego de lo cual, apenas dos meses después, con el apoyo de la Contraloría General de la República, de la Asociación de Agrimensores y bajo el auspicio del Colegio de Ingenieros de Venezuela, el 1° de Febrero de 1965 con la firma de veintisiete miembros fue fundada la Sociedad de Tasadores de Venezuela, conocida desde entonces como SOTAVE.

Misión

Agrupar y organizar a los profesionales de la valuación en nuestro país y velar por su adecuada preparación, mejoramiento constante y califi cado desempeño, con miras a su reconocimiento e inserción en las estructuras sociales y económicas de la nación, al promover la seguridad y reconocimiento del ejercicio profesional de sus miembros mediante la ejecución directa o cooperación interinstitucional para el desarrollo de programas y actividades de formación y de proyección de la Sociedad a nivel nacional e internacional.

Visión

Organización reconocida nacional e internacionalmente, líder en la promoción y desarrollo de la actividad valuatoria; integrada por profesionales identifi cados con sus objetivos sociales y con una exigente preparación sustentada en sólidos principios éticos y morales, para actuar acorde con los estándares internacionales de excelencia.

Objetivos

  • Agrupar y organizar a los Ingenieros, Arquitectos y Profesiones afi nes, Miembros Activos del Colegio de Ingenieros de Venezuela, competentes en materia de valuación de bienes, con miras a elevar su nivel técnico y enmarcar sus actividades dentro de la ética profesional propia de sus funciones. De la misma manera, velar por la defensa de sus afi liados en cuanto concierne al ejercicio de esas actividades; tenderá a la vez a su seguridad social y a lograr la justa ubicación del profesional de la valuación dentro de la dinámica de las estructuras económicas de la nación.
  • Precisar las normas de ética profesional que deben observar sus miembros.
  • Establecer la clasifi cación de los miembros según las especialidades y grados de educación relativos a la materia de valuación.
  • Cooperar con todas aquellas instituciones y organizaciones, tanto públicas como privadas, que actúan en el campo de la educación y economía, con el fi n de desarrollar y poner en práctica programas educativos y culturales relacionados con la materia de valuación.
  • Promover la inclusión de cursos relacionados con la valuación en los programas de estudio en las carreras afi nes existentes en las universidades e institutos de educación superior en el país.
  • Promover la investigación, preparación y publicación del material que se considere esencial para la plena realización de los programas de estudio en todos los campos del conocimiento con los cuales el valuador profesional debe estar debidamente compenetrado.
  • Lograr el establecimiento de una tarifa mínima de honorarios profesionales.

Valores

  • Identidad

    SOITAVE proyecta una imagen de organización y profesionalismo, asociado entre otros aspectos, al logo que la identifica como sociedad adscrita al Colegio de Ingenieros de Venezuela.

  • Respeto

    Un adecuado desempeño profesional redunda en un respeto cada vez mayor a la organización.

  • Responsabilidad

    Cumplir cabalmente las asignaciones encomendadas, debe ser el norte de la actuacion de los miembros de SOITAVE.

  • Objetividad

    Llegar al mejor resultado posible independientemente de las motivaciones de quien solicita la asignación.

  • Integridad

    SOITAVE ha forjado su valor gracias al compromiso, conciencia social e integridad de sus miembros.

  • Calidad

    Ser consecuente con un alto nivel de desempeño acorde con los estándares nacionales e internacionales en materia valuatoria.

  • Honestidad

    Establecer un compromiso individual consigo mismo y sentido de pertenencia a la organización como escencia de la conducta ética a mantener.

  • Credibilidad

    La pertenencia a SOITAVE otorga a sus miembros credibilidad en sus actuaciones profesionales.

  • Competitividad

    Mantenerse actualizado en conocimientos y dominio de las nuevas tecnologías, para imponerse en un enterno altamente competitivo.

Código de ética profesional

  • El tasador tendrá la obligación de contribuir al enaltecimiento de la profesión, observando este Código de Etica y cumpliendo con las normas del derecho vigente.
  • El tasador como miembro de esta Sociedad, velará por los intereses que la inspiran y contribuirá en todo momento al logro.
  • El tasador no deberá conducirse ni expresarse en forma que pueda constituir ataque o lesión a la reputación y competencia de un colega, ni interferir en sus trabajos.
  • El tasador no deberá aceptar la ejecución de un avalúo fuera de su especialidad, sin tener los conocimientos y experiencia para ello, o en su defecto, solicitar el asesoramiento correspondiente.
  • El tasador cuidará que su criterio profesional sea libre e imparcial, independiente de todo nexo de parentesco o de interés personal y no aceptará influencias extrañas, presiones, ni pagos indebidos por la prestación de sus servicios.
  • Los honorarios que fije el tasador deberán ser en todo caso, justos y razonables.
  • El tasador, en lo que concierne al ofrecimiento público de servicios, deberá limitarse exclusivamente a la simple expresión de su actividad profesional.
  • El tasador deberá cimentar su reputación actuando con honradez, laboriosidad y capacidad técnica en el ejercicio de su profesión. Igualmente mantendrá el debido decoro en su vida social.
  • El tasador deberá ser cuidadoso en el establecimiento del tiempo necesario para rendir su informe y deberá rechazar toda imposición para rendirlo en tiempo no prudencial.
  • El tasador respetará y guardará el secreto profesional.